Toc, toc, ¿se puede? Necesito pasar. Necesito verte, hablar contigo, contarte cuanto te echo de menos, cuanto me haces falta. Necesito tus besos, tus caricias, tu deseo, tus locuras, tus sonrisas, tus ojos, te necesito a ti. Te quiero, y desde el día en que te vi me enamoré. Que ¿por qué? Bonita pregunta, yo también me la hago todos los días. Será por tus ojos, esos que me hipnotizan aun no teniéndolos. O por tu sonrisa, esa que tanto me vuelve loca aun sabiendo que ya no es mía. Déjame que pase. Déjame que te hable, que te bese, que te vuelva a enamorar. Déjame tenerte a mi lado. Préstame un lápiz y una goma de borrar. Déjame borrar ese punto y final que pusimos y poder hacerlo un punto y a parte, o tan solo un punto y seguido. Déjame seguir escribiendo algo de esta bonita historia. Sí, puede que creamos ser la tinta de un libro que se acaba, pero, ¿y qué? Sólo te necesito a ti y otro libro más
No hay comentarios:
Publicar un comentario