Quedarte sola en casa. Tirarte en la cama. Ponerte los cascos. Darle al máximo del volumen. "Calor de verano" sonando. Empezaste el día de la misma manera, con la diferencia de que la canción que sonaba, te traía miles de recuerdos hacia esa persona que no he de nombrar en estos momentos.
A pesar de que te cuesta pensar por el volumen de la música, te paras un momento, y por un segundo, razonas que nada ni nadie tiene por qué ser capaz de amargarte el día. Te das cuenta de que las personas que realmente te quieren, están a tu lado todos los días, y son ellas un motivo más por el que no dejar nunca de sonreír. Comienzas a recordar los miles de momentos que le dan sentido a esta vida. Y si, en muchos de ellos también estás tú, pero lo más importante es que los protagonistas también sois vosotros, mis amigos. Esta noche es noche de sacarle el lado positivo a todo. Y volviendo a hablar de ti, tengo que darte las gracias por haberme hecho saber lo que es amar y sentirte feliz. ¿Para qué sacar lo malo de algo tan bonito? Eso si que no merece la pena. Y volviendo a vosotros, agradeceros el haberme cambiado la vida. Sois vosotros los que cada segundo que pasa me decís a gritos lo mucho que me queréis y me mostráis siempre la pequeña luz que hay al final de este largo, a la vez corto, bonito y duro camino.
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