La vida es una obra de teatro que no permite ensayos
Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida...antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos

jueves, 20 de septiembre de 2012

¿Por qué?


Parecía ser que todo iba mejor; que el curso había empezado con buen pie; que en la balanza de los sentimientos, la felicidad le ganaba al dolor. Creía estar acostumbrándome a no tenerte. Creía estar acostumbrándome a mantenerte al margen. Y es ahí, cuando a la vuelta de la esquina, apareces con tu chulería, tu pasividad, tu ‘aquí estoy yo y ahí te quedas’. Falsa alarma. Nada ha cambiado. Si te veo se me derrumba el mundo encima. No puedo verte. Ni siquiera puedo escuchar tu nombre. No soporto la idea de no tenerte a mi lado. No soporto la idea de que tu nombre no me pertenezca. No soporto la idea de estar sin ti; de no poder besarte, acariciarte, abrazarte, repetirte a cada milésima de segundo que  te amo, que eres solo para mí, que cuando yo digo siempre, es SIEMPRE. No voy a aprender nunca. No quiero. No puedo. ¿Qué te pasa? ¿Por qué has cambiado tanto? ¿Por qué? ¿Por qué conmigo? No lo entiendo. No pido nada del otro mundo. No pido nada imposible, ni mucho menos.  Pido algo fácil, sencillo; ese algo tuyo que me hace feliz. Demasiadas cosas que no cuadran. Me decías ser el amor de tu vida y dime, ¿qué soy ahora? 

No hay comentarios:

Publicar un comentario